El aviso de un usuario de un cibercafé permitió detener a un hombre que presuntamente estaba chateando con una niña de 10 años, que estaba en ropa interior.
El aviso de un usuario de un cibercafé permitió detener a un hombre que presuntamente estaba chateando con una niña de 10 años, que estaba en ropa interior.
Los hechos sucedieron hace unos días en un locutorio de una céntrica avenida de esta localidad malagueña. Según informaron fuentes cercanas al caso, un ciudadano telefoneó al 092 de la Policía Local del municipio advirtiendo de que un hombre estaba consultando páginas de pornografía infantil y chateando con menores.
La sala dio el aviso a la patrulla más cercana, que se desplazó inmediatamente al establecimiento. Los funcionarios de la Policía Local sorprendieron in fraganti al hombre mientras chateaba con una niña de 10 años, según explicaron las fuentes. A los agentes les dio tiempo a ver que la menor, que al parecer estaba conectada a una webcam desde un lugar desconocido, se encontraba en ropa interior.
Casos similares
Los policías locales arrestaron al individuo, que responde a las iniciales R. O. B., de 51 años y de nacionalidad argentina, que no se resistió a su detención y colaboró en todo momento con los agentes. El caso se traspasó a la comisaría del Cuerpo Nacional de Policía en Fuengirola para seguir investigando los hechos.
En los últimos meses, los Cuerpos de Seguridad han conseguido desarrollar varias intervenciones contra la pedofilia gracias a los avisos de internautas que se han topado con páginas o archivos de pornografía infantil por casualidad.
El caso más reciente, que data del mes de mayo, dio lugar a la denominada ‘operación Marissa’. Una internauta malagueña se encontraba navegando por Internet en busca de un juego de ordenador y, cuando creyó que lo había encontrado, descargó el archivo a su ordenador y lo abrió. Bajo la inocente apariencia del juego, se escondía un vídeo pornográfico en el que aparecía un adulto con una niña de cinco años.
La mujer telefoneó a la comisaría para dar la voz de alarma. Su denuncia anónima permitió detener a 18 presuntos pedófilos en distintos lugares de España. Uno de ellos ya estaba en prisión por hechos similares.
Los investigadores del Grupo de Delitos Tecnológicos de Málaga, unidad especializada en estos asuntos, rastrearon el vídeo que descubrió la testigo malagueña y comprobaron que había sido visualizado por usuarios de Barcelona, Murcia, Tarragona, Castellón, Lérida, Navarra, Granada, Tenerife, Madrid, La Coruña, Zaragoza y Toledo.
Via|diariosur.es











