´Aceleran´ cafeterías rodantes en México

Café Urbano, un innovador negocio sobre ruedas para una gran ciudad

“¿De veras vendes café?”, preguntan los transeúntes de Polanco al ver la unidad móvil de Café Urbano. Entonces, ya sea en circuito, puntos fijos o a domicilio, la cafetería ambulante de Francisco Pérez y Karen García sirve capuchinos, pasteles, frutas y baguetes.

La idea surgió hace tres años con la intención de consolidar un concepto innovador que redujera al máximo los riesgos de una inversión, explica Francisco Pérez, uno de los socios de Café Urbano.

En entrevista, el también propietario de un cibercafé y un minisuper expone que la experiencia en locales cerrados lo llevó a incursionar en un negocio que estuviera en la calle sin ser ambulante, porque “en cualquier momento se hace fijo”, explica.

Así, lo mismo vende en una esquina del poniente de la ciudad que dentro de una casa en un evento familiar, o en alguna empresa para una junta de trabajo.

Con seis meses en operación, Café Urbano cuenta con dos unidades que recorren la ciudad.

“A la primera llamada que se recibe, cambiamos la ruta”; esto y la flexibilidad de horario para trabajar la unidad, hacen del concepto un verdadero negocio.

Incluso, según la temporada del año, el menú de bebidas cambia.

Este sistema “se adapta a las necesidades del cliente, en época de calor, por ejemplo, se incorporarán helados a la carta”, manifiesta el empresario.

Convencido de que la marca generará dividendos muy pronto, Francisco Pérez ya contempla la comercialización de franquicias para expandir su marca.

“Lo que se compra es el nombre y la idea, porque cada persona es dueña de su cafetería”, apunta.

Refiere que el costo de la firma oscila entre 190 mil y 270 mil pesos según el modelo del vehículo.

Por ahora sólo circulan unidades de gasolina, pero en breve se incorporararán motocarros eléctricos a la flotilla.

“El carrito consume un litro por cada 30 kilómetros y corre a una velocidad máxima de 50 kilómetros por hora”, precisa.

El tiempo para adquirir una franquicia es de 45 días, plazo en que se debe liquidar -en dos pagos- el costo total de la marca, además de que es el límite para recibir la unidad equipada.

Surgido apenas en junio de 2006 con una inversión de 160 mil pesos, Café Urbano vende hoy 400 vasos de café al mes, además de otros productos.

Francisco Pérez revela que por el momento “ataca” la zona de Polanco con pedidos a domicilio y “aprovechando la gente que ve el carrito y se acerca también a comprar”.

Cada unidad cubre un perímetro de tres kilómetros a la redonda como máximo para entregar en cinco minutos los pedidos

Debido a la dificultad para controlar las ventas, Francisco Pérez sólo contempla un cobro de mil 500 pesos mensuales por concepto de supervisión, mismo que se realiza a partir del cuarto mes de operaciones.

Respecto a sus productos, revela que contacta a proveedores “para tener ciertas comidas ya preparadas y sólo calentarlas en hornos de microondas”.

Para conservar la identidad e invertir en publicidad, Café Urbano cobra una cuota de 35 mil pesos anuales. Francisco Pérez adelanta que ya hay empresarios interesados en Oaxaca y Chiapas, por lo que no descarta crecer también en el interior del país.

Fuente: ElUniversal.com.mx

16 de noviembre de 2006 | Sin Comentar | Categoría Noticias
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